
Quiz capilar · 8 preguntas
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En 2 minutos te ayudamos a elegir tu shampoo sólido y acondicionador según tu cuero cabelludo, textura y objetivo.
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Respuestas claras, un test de porosidad y una rutina simple para cuidar mejor tu pelo.
Resuelve una duda.
14 respuestas breves, ordenadas por tema. Elige una categoría o abre la pregunta que necesites.
- Graso: se engrasa en 24–48 h, brillo en raíz y sensación de pesadez.
- Normal: se engrasa al día 3–4, sin pesadez ni molestias.
- Seco: casi sin sebo hasta día 3–4; raíz opaca y sensación de sequedad (sin irritación).
- Sensible: tirantez o picor, descamación o enrojecimiento; reacciona fácil a calor, perfumes o cambios de rutina.
Elige el shampoo por tu raíz, no por las puntas.
Test casero: con el pelo limpio y seco, toma una hebra y colócala en un vaso con agua a temperatura ambiente; observa 2–3 min sin moverla.
- Porosidad baja: el pelo flota; repele el agua, se moja lento y seca despacio (poco frizz).
- Porosidad media: el pelo queda a mitad del vaso; absorción y secado equilibrados.
- Porosidad alta: el pelo se hunde rápido; absorbe y seca muy rápido, con más frizz y puntas abiertas.
Si tu porosidad es alta, usa Argán Palta. Si tu raíz tiene otras necesidades, alterna: lava la raíz con tu shampoo específico y usa Argán Palta para medios y puntas.
Para nutrir y controlar frizz recomendamos Shampoo Argán Palta (con ácido hialurónico, proteína, aceite de argán y palta) o el Shampoo Hidratante Antifrizz (con ácido hialurónico, manteca de cacao y jojoba).
Si tu raíz es grasa y tienes rizos, recomendamos el shampoo de Rosas Rojas; si tu cuero cabelludo es seco/sensible, mejor Argán Palta. Puedes alternar: raíz con tu shampoo específico y medios/puntas con Argán Palta.
El frizz aumenta cuando se deja secar al aire sin definición. Seca con difusor a baja temperatura, usa toalla de microfibra y haz una trenza para dormir.
Para cabello liso con alta porosidad, el frizz aparece porque la cutícula está más abierta: absorbe y pierde agua rápido. Nuestra recomendación es el Shampoo Argán Palta: combina proteínas (rellenan microfisuras), ácido hialurónico (humecta) y aceites de argán y palta (sellan la cutícula), dejando el liso más pulido y con menos frizz.
Úsalo 2–4 veces por semana; enjuaga con agua tibia y finaliza con un golpe de agua fría; seca con toalla de microfibra.
Para cabello mixto recomendamos nuestro Shampoo Argán Coco: fórmula con tensioactivos más concentrados para barrer el exceso de grasa en la raíz sin dejar pesadez, y un acondicionamiento ligero en medios y puntas gracias al aceite de argán y el coco.
Si las puntas están muy secas, recomendamos el Acondicionador Hidratante de Cacao o Argán Palta, en método sándwich (medios a puntas, antes y después del shampoo).
Te recomendamos Shampoo Carbón Activado: es nuestra limpieza más potente (alta carga de tensioactivos y sin aceites pesados), ideal para raíces ultra grasas. Úsalo 2–3 veces por semana y alterna con un shampoo suave los otros días para evitar resecar.
No lo recomendamos para caspa; en cueros secos o sensibles puede acentuar la descamación.
- Graso con caspa: 8 Hierbas — sin aceites pesados; con árbol de té, eucalipto y óxido de zinc.
- Sensible / dermatitis / reseco: Lavanda Karité — lavanda calmante + manteca de karité que hidrata y alivia.
- Muy sensible / reactivo: Argán Avena — usa avena en polvo como tensioactivo, ultra suave.
- Alérgico / sensible (incluye niños): Caléndula Palta — caléndula que calma e hidrata, apto para niños.
Para fortalecer el cabello graso te recomendamos el Shampoo Ylang Ylang: su mezcla de aceite esencial de ylang ylang y pomelo ayuda a fortalecer desde la raíz mientras limpia de forma suave y equilibra la oleosidad. Aceites ligeros (ricino/jojoba) que nutren sin dejar el pelo pesado, favoreciendo una mejor caída y sensación de volumen.
Para caída en cabello con cuero cabelludo normal o sensible, recomendamos el Shampoo Menta Romero: la menta puede favorecer el crecimiento capilar (estudios preclínicos la comparan con minoxidil), mientras que el romero, en ensayos clínicos, mostró resultados comparables a minoxidil 2% a los 6 meses.
Recomendamos dejarlo actuar unos minutos antes de enjuagar para mayor beneficio y complementarlo con serum capilar.
La caída tiene dos orígenes: desde la raíz (folículo) y por quiebre de la fibra. El shampoo trabaja en la raíz, mientras que el acondicionador fortalece el largo para evitar ese quiebre (el pelo que ves en la ducha o al peinar).
Por eso sugerimos nuestro Acondicionador Ylang Ylang: sus activos fortalecen la fibra, mejoran el deslizamiento y reducen el roce que parte el pelo, sin engrasar. Al romperse menos, retienes mejor el largo.
Para aclarado natural en rubios, recomendamos el Shampoo Argán Manzanilla: no contiene peróxido de hidrógeno ni químicos de decoloración. Usa aceite esencial de manzanilla romana y aceite esencial de limón para aportar destellos claros progresivos y luminosidad, mientras el argán suma brillo sin aceites pesados.
Úsalo 2–4 veces por semana, deja actuar 1–2 minutos y enjuaga.
Prueba el método sándwich: aplica acondicionador como pre-shampoo en medios y puntas y déjalo actuar mientras te duchas; luego lava solo la raíz con tu shampoo (según tu cuero cabelludo) sin frotar los largos, enjuaga y vuelve a aplicar acondicionador en medios y puntas, dejando actuar 3–5+ minutos antes de enjuagar con agua tibia a fría.
Este "sándwich" protege la fibra, reduce frizz y mejora el sellado de puntas. Seca con toalla de microfibra sin frotar y evita calor directo.
Tienes una sección visual del método sándwich con los 3 pasos ilustrados.
Humedece bien el cabello, activa la barra en las manos frotándola hasta formar espuma y aplica solo la espuma en la raíz, nunca la pastilla directo sobre el cuero cabelludo (al ser concentrada podrías irritar la piel y gastar la barra más rápido).
Un poco de espuma basta; repite la aplicación si lo necesitas. Masajea con las yemas, deja que la espuma deslice por los largos sin frotar, enjuaga bien y guarda la barra en una jabonera con drenaje para que se seque.
Moja bien el cabello y la barrita; actívala bajo agua caliente frotándola entre las manos hasta formar una cremita emulsionada (cuesta más que con el shampoo, suma agua y paciencia).
Puedes pasar la barrita directo por el pelo (el roce ayuda a emulsionar) y luego extender con las manos. Evita la raíz si tu cuero cabelludo es graso. Añade un poco de agua para mejorar el "slip", desenreda con dedos/peine ancho, deja actuar 3–5 min, y enjuaga con agua más fresca para sellar.
Si necesitas más suavidad, repite la pasada o combina con el método sándwich (acondicionador antes y después del shampoo).
¿Dónde queda la hebra?
Pelo limpio, un vaso de agua y 2 minutos. Toca lo que ocurrió para ver tu recomendación.
Puntas protegidas en 3 pasos.
El método sándwich protege los largos durante el lavado y ayuda a retener la hidratación.
Pre-shampoo
Aplica acondicionador en medios y puntas antes de lavar. Déjalo actuar mientras te duchas.
Lava la raíz
Solo el cuero cabelludo, sin frotar los largos. La espuma se desliza naturalmente al enjuagar.
Sella las puntas
Aplica acondicionador de nuevo en medios y puntas. Espera 3–5 min y enjuaga con agua fría.
Palabras útiles, sin vueltas.
Seis conceptos que te ayudarán a entender mejor tu rutina.
Porosidad
Cuánta agua absorbe tu pelo. Define qué productos lo nutren mejor y cómo retiene la hidratación.
Build-up
Acumulación de productos, siliconas o residuos que apagan el cabello y le quitan movimiento.
Tensioactivo
El ingrediente que limpia. Hay suaves y potentes según el tipo de cuero cabelludo.
Cronograma capilar
Rotar shampoos según necesidad: nutrir, hidratar, limpiar profundo. Cada cabello tiene su ritmo.
Cutícula
La capa externa de la fibra capilar. Cuando está sellada, el pelo brilla; cuando está abierta, hay frizz.
Método sándwich
Aplicar acondicionador antes y después del shampoo. Protege puntas resecas durante el lavado.

Elige con
confianza.
Ya sabes qué necesita tu cuero cabelludo y tus largos. Ahora puedes elegir tu fórmula sin adivinar.